Ciudades y Cambio Climático

2023 - 01 - 25

El hecho es que las ciudades son uno de los factores que más contribuyen al cambio climático. De acuerdo con ONU-Habitat, las ciudades consumen el 78% de la energía mundial y producen más del 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, abarcan menos del 2% de la superficie de la Tierra.

Las ciudades pueden ser fuentes destructivas de emisiones, pero también puntos de encuentro para la innovación, la inteligencia colectiva e inspiración de políticas públicas ¿qué clase de ciudad es la que habitas? y ¿cuáles son los drivers que mueven a las ciudades para ser sostenibles, sustentables y circulares?

El reciente informe especial del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés) señala los dramáticos impactos del calentamiento global de 1,5 grados Celsius del planeta, reconociendo la importancia de reducir entre 45 a 50 por ciento las emisiones de GEI a nivel mundial a más tardar en 2030 para evitar que la temperatura del planeta aumente por sobre esos 1,5 grados Celsius (IPCC, 2018a).

Para ello, algunos países ya cuentan con “ciudades circulares” que son   aquellas que eliminan los desechos, mantienen los recursos en uso y regenera los sistemas naturales.

La descripción más extensa de la Fundación Ellen MacArthur de una ciudad circular nombra nuevas posibilidades para diseñar, planificar, fabricar y acceder a bienes, edificios y vehículos, y mantener los materiales en uso. Esto puede implicar formas más distribuidas de administrar los recursos, incluido el intercambio o el alquiler de bienes en lugar de comprarlos. Se trata de logística inversa para devolver los materiales a los flujos de consumo en lugar de desterrarlos como residuos.  Una ciudad donde empresas y consumidores finalmente no desechan y comparten, de manera inteligente.

Ejemplos de ellas son Ámsterdam, Berlín, en el caso de Latinoamérica en octubre de 2021 se firmó una Declaración de Ciudades Circulares de América Latina y el Caribe. Este acuerdo voluntario reunió a representantes de Bogotá, Buenos Aires, Curridabat, Lima, Puerto Príncipe, Puerto España, Santiago y São Paulo, los objetivos de este acuerdo son establecer directrices y objetivos claros y medibles de economía circular para proporcionar una dirección común hacia la transición circular y lograr un desarrollo sostenible e inclusivo, enmarcado en el Gran Impulso para la Sostenibilidad de Cepal.

Pero alcanzar las emisiones netas cero para 2050,”Race to net-zero” es un objetivo ambicioso que requerirá una acción real en todas las partes de la sociedad y la economía, no alcanza sólo desde la producción y el consumo responsable, requiere que las ciudades asuman la responsabilidad sobre sus emisiones.

Sin cambios profundos, los efectos en el clima que ya están afectando el planeta serán más rápidos, de largo alcance y sin precedentes en su impacto en los sistemas humanos, físicos y naturales (EDTTCC, 2021). Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2019), la región de América Latina es una de las más vulnerables a los efectos relacionados con el cambio climático, representando riesgos importantes en la población y los servicios básicos.

El desarrollo y la transferencia tecnológica, puede jugar un rol catalizador y ser una herramienta fundamental para acelerar la transición hacia una sociedad baja en carbono mediante la mitigación y captura de emisiones GEI y/o la disminución de los riesgos asociados a los impactos del cambio climático mediante el proceso de adaptación de las sociedades y sus distintos agentes.

La agencia de desarrollo económico de Chile, indica que “el nivel de progreso económico que muestra Chile requiere cambios profundos en materia de tecnología para desarrollarse de manera sostenible y construir un país mejor, reduciendo emisiones de GEI y disminuyendo la vulnerabilidad ante el clima”. El desafío de avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo integral y sostenible implica que el conocimiento y la tecnología sean el centro de nuevas prácticas que superen aquellas insostenibles utilizadas en el pasado y que, a partir de esta experiencia, se generen las condiciones para una rápida adopción e implementación de acciones que permitan su proyección hacia el futuro.

Finalmente muchas ciudades en el mundo han comenzado a tomar medidas para enfrentar esta crisis climática, a nivel de organismos internacionales por ejemplo BreatheLife moviliza a las comunidades para reducir el impacto de la contaminación del aire en nuestra salud, el clima y ha sido un emblema en la COP 27, la invitación es a estar informados “Es tiempo de actuar”.

En la era de la irrupción en el Cambio Climático

2023 - 01 - 25

¿Cuál es tu propósito? En esta Era de la Irrupción, la cual apareció en forma inesperada y desafiante, deseo caracterizar lo emergente que es el cambio, la imposibilidad de prever algunos de ellos y sus diversos orígenes, ambientales, sociales, políticos, biológicos/Genéticos.

Ustedes y como a nosotros nos han impacto las cifras que han informado las instituciones ambientales, de las emisiones del Gas Metano desde los vertederos producto de la descarga de residuos de frutas y verduras desde la urbe, el cual es un iniciador del cambio climático. Este gas tiene la característica de ser un 80 % superior que el dióxido de carbono, y es el responsable de un 30% del calentamiento global de planeta y esto nos motivó en esta era de la Irrupción a desarrollar nuestro trabajo.

Quien podría haber pensado hace mas 40 años, en las aulas de la Universidad Católica de Valparaíso, que se podría desarrollar Celulosa a partir de residuos orgánicos de la ciudad, mediante consorcios microbianos, controlado por un Algoritmo en una Maquina Viva©,esta es nuestra Propuesta de Valor personal en esta era de la irrupción al cambio climático, reutilizando los residuos orgánicos de la urbe dándole un valor a estos.

En estos tiempos, nos desafío a unir los diversos planos o dimensiones en que trascurre nuestra vida, surge la necesidad de unir los puntos de experiencias que nos permiten aportar a ese proceso de adaptabilidad creativa.

En ese momento de estudiante, leía a los profesores Maturana y Varela, que concibieron a las criaturas vivas como un tipo muy especial de máquina, una definida no en virtud de los elementos que la forman, sino de los procesos y relaciones que se establecen entre ellos, donde volví a replantearme esta idea en el laboratorio de BioInformática.

Trabajamos hace más de 3 años con distintos consorcios microbianos, después de un largo estudio y con mucha ayuda desinteresada y en plena pandemia encerrados en nuestros hogares y con varios fracasos y errores, logramos desarrollar nuestra Celulosa Low Cost de los residuos orgánicos de las ferias, en incubadoras formando una red controlada por un sistema de Inteligencia Artificial.

Nuestro propósito en esta era de la irrupción, es poder disminuir estos residuos orgánicos, que tienen el destinos los vertederos, estamos revalorizando con el fin que tengan que tengan otro destino como es de la celulosa low cost.

El desafío de la ciudad frente a la crisis climática

2023 - 01 - 25

Las ciudades son, según se plantea desde ONU Hábitat, de los principales factores de contribución al cambio climático: consumen el 78% de la energía mundial y producen más del 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero, aún cuando se emplazan en menos del 2% de la superficie de la Tierra. Hoy en día, más del 50% de la población global vive en ciudades y al 2050 se espera que aumente a cerca del 70%.

América Latina es una de las regiones más urbanizadas del mundo, y en ella, también lo es Chile. Se estima que en la región, al 2050 un 86% de la población vivirá en las ciudades, en Chile será más del 90%. Por otro lado, el Banco Mundial en 2020, publicó en artículo “Desarrollo Urbano”, que más del 80% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial se genera en las ciudades.

Tenemos entonces, que las ciudades, así como concentran altos niveles poblacionales, son y serán un espacio estratégico de concentración de flujos económicos; asimismo son centros que reúnen y generan una gran cantidad de información y dónde ocurre una parte importante del avance tecnológico e innovación de los países, siendo relevante la activación y fortalecimiento de un ecosistema que dinamiza el mercado y la demanda de bienes y servicios para la ciudad, que sumen a un modelo de ciudad no sólo más inteligente -o Smart-  sino más resiliente, sostenible e inclusiva, al servicio de las necesidades de la ciudadanía, del territorio y sus desafíos climáticos.

Todo lo anterior, es fundamental para transitar de ser uno de los epicentros causales de la crisis climática, a constituir parte activa en la generación de soluciones que contribuyan a enfrentarla a través de acciones de mitigación y adaptación, con base en la innovación y generación de conocimiento, en sectores tales como energía, gestión de los recursos hídricos, construcción, movilidad y planificación de las ciudades, ámbitos que tienen un importante potencial de reducción de emisiones.

Estamos frente a una tarea de proporciones que sin duda, requiere de un trabajo de articulación y colaboración público-privada, capaz de ir abordando brechas de coordinación y de habilitación que haga posible la puesta en escena que el ecosistema, – la propia ciudad- vaya generando, acompañado de un contexto de políticas públicas que facilite su implementación y eventualmente su escalamiento, que es justamente lo que desde Corfo se viene empujando a nivel regional, desde el Programa Santiago Ciudad Inteligente o SeSantiago, con miras a fortalecer el rol de la ciudad, aportando soluciones para enfrentar sus impactos ambientales y consecuentemente, a la calidad de vida de sus habitantes.

La ciudad como fuente de respuesta a los retos que enfrenta, constituye en sí misma, una palanca de desarrollo económico, social y ambiental, que tiene el potencial de transformarse en un elemento de competitividad territorial y motor de desarrollo, poniendo a sus ciudadanos al centro y como actor fundamental en la construcción de esta inteligencia colectiva, base y esencia de una ciudad inteligente.

Vamos por el desafío.